sábado, 31 de agosto de 2013

Queen - Tenement Funster, Flick of the Wrist, Lily of the Valley

Autor : Rafael Rodríguez García (Rafa Kas)

"Empiezo hoy una nueva sección gracias a la generosidad de Rafa, perro viejo en esto de la música, aprovechando sus reflexiones en facebook. Leer sin prisas y saborearlo. Gracias Rafa."

Estaba dudando si poner esta canción o no ponerla, por varias razones. La primera es porque de ponerla, hay que poner el triunvirato al completo, porque si no queda rara, y la segunda es porque ya la subí hace algún tiempo. Después de darle vueltas, he decidido hacerlo porque estoy muy monárquico esta semana, musicalmente hablando, claro (¿qué os habíais pensado, mala gente?).

Y es que a mí las discografía al completo de Queen me parece enorme, si bien su primera etapa de "Queen I" hasta "The Game" sea mi favorita. No me importa demasiado que tengan ese par de flojedades que son "Hot Space" y "Made In Heaven". El primero, porque me resulta hasta divertido y aún rescato con mucho orgullo temas como "Staying Power", "Body Language", "Action This Day" o la impresionante "Under Preassure" (gracias, Roger, por ser un fan de David), entre alguna más. El último, por ser un titánico final esfuerzo de Freddie para que sus colegas quedasen bien colocados. Por eso, así como entiendo porqué Brian y Roger se quitan las telarañas de vez en cuando tocando material de Queen, aunque sea sin Freddie, admiro la inamovible decisión de John Deacon por retirarse del mundo de la música y no tocar sin Freddie. Dicen que aún no ha salido de la depresión. Gran amistad, y seguro que una gran persona, John.

A lo que iba. "Tenement Funster", de Roger Taylor, es una canción que ilustra muy bien quién ha sido siempre el más rocker del grupo. Tiene frases en la letra que me encantan, como el de entrada: "Mis nuevos zapatos morados han estado asombrando a la gente de la puerta de al lado". O si no, una que me puedo aplicar ahora tranquilamente: "Dame una buena guitarra y ya puedes decir que mi pelo es un desastre" (la traducción literal sería que mi pelo es una desgracia, y eso se acerca más a mi realidad personal). Todo rock, el grande de Roger. Después, vienen seguidos dos temas de Freddie. El primero es sorprendente, no para un seguidor de la primera etapa de Queen, sino para el profano que identifique a Freddie con cortes más modernos. "Flick Of The Wrist" es casi heavy metal, aunque en la cuidada armonía y en los coros se ve la magia compositiva de Mercury. El segundo es de esas maravillas, tipo "Nevermore" del "Queen II" o "You Take My Breath Away" de "A Day At The Races", que Freddie metía en esa época en los discos. "Lily Of The Valley" es deliciosa, llena de elegancia, y da pie para que tanto Brian y John, suelten su increíble potencial sinfónico (mi trozo favorito de Deacon en este plan es su trabajo en "The Millionaire Waltz", que debiera ser un ejemplo de lo que es un bajo bien tocado y con todo su potencial desarrollado).

En fin, aquí os las dejo.

call back

call back by José Badás
call back, a photo by José Badás on Flickr.

lisa

lisa by José Badás
lisa, a photo by José Badás on Flickr.

candy

candy by José Badás
candy, a photo by José Badás on Flickr.

a head with wings

a head with wings by José Badás
a head with wings, a photo by José Badás on Flickr.

rope on fire

rope on fire by José Badás
rope on fire, a photo by José Badás on Flickr.

let's take a trip together

jueves, 15 de agosto de 2013

composición :: retardo

Basado en el libro "El ojo del fotógrafo" (Michael Freeman) y otros.

Uno de los principios básicos por los que nos deberíamos regir en nuestras composiciones es la intención. Este principio es el que marca la diferencia entre apretar un botón y hacer una fotografía.

El retardo, como el uso de los colores, las luces, el encuadre...etc, es una herramienta más que nos da la posibilidad de mostrar esa intención o propósito.

la geometría

El espectador, en primera instancia, se ve atraído por ciertos elementos de la fotografía guiado, como puede ser el caso, por la geometría de la composición, para descubrir tiempo después un elemento inesperado. Este descubrimiento sorprende al observador y acentúa su interés por lo que está viendo.

Una de las maneras más usuales de conseguir el retardo es mediante la inclusión de personas en un paisaje; habitualmente se encontrarán en la lejanía, pequeñas y cerca o directamente en el final del recorrido visual. Es importante también que el elemento de retardo no se encuentre en el centro del encuadre por razones evidentes.


la luz

En ocasiones utilizo esta técnica para ocultar temporalmente el elemento clave para la interpretación de la fotografía. Una forma de conseguirlo, además de lo explicado anteriormente, es a través del uso de la luz, dando el protagonismo al elemento principal para luego llevar al observador por su recorrido visual hasta dicho elemento clave.

En la foto de la derecha el corazón situado encima de la escalera es la pista que se proporciona para comprender la razón de ser de toda la composición. La luz principal destaca el elemento principal para luego, siguiendo la diagonal de la escalera, llegar hasta el elemento retardado, el corazón, en penumbra.



la yuxtaposición

Aunque la yuxtaposición tiene sus propias claves también es un recurso del que nos podemos valer para crear el efecto de retardo, además de cubrir otra faceta del retardo como es la ambigüedad.

En este ejemplo, y tras una observación de los elementos más obvios de la composición, el espectador se dará cuenta de que bajo el somier hay una persona. El somier ha servido, como elemento yuxtapuesto, para crear el retardo y mantener la atención.

Siempre existe el riesgo de provocar un exceso de confusión tal que el espectador, desconcertado, abandone su exploración e intento de comprender. No obstante, cuando el retardo consigue su propósito la recompensa compensa dicho riesgo.

lunes, 12 de agosto de 2013

24 de agosto, 00:21



Cualquiera de mis vecinos ha hecho más méritos en un viaje en ascensor que yo en toda mi vida para encontrarme en esta situación. Treinta y ocho minutos para expeler los gases de la muerte que valen menos que treinta y ocho segundos cuerpo a cuerpo en la atmósfera opresora de un ascensor.

Como en el camarote de los hermanos Marx, los metería a todos y rompería el cable a mordiscos. La cotilla compulsiva, bilis por sangre y mierda por palabras; su perro faldero con sus ladridos de patio de luces. El chiste con piernas, armada de su "escoba coitus interruptus" y su mirada de pérdidas. El "si te he visto no me acuerdo", aunque mañana tal vez sea "buenos días", el que no te espera con la puerta abierta del ascensor, el que te rehuye, el que te cierra la puerta en las narices,....., todos ellos.

Treinta y ocho minutos para el ambi pur. Hasta las margaritas huelen a ira.

Putos vecinos.