miércoles, 7 de septiembre de 2011

El Padre Antonio y su monaguillo Andrés


Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto, a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles... Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: "No matar". Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión.

:: Óscar Romero :: 

martes, 6 de septiembre de 2011

24 de Agosto, 00:12

 
Sobre mi cabeza se ha encendido la luz de emergencia, un letrero que me observa con cierta ironía en su tipografía escupiéndome entre restos de esperanza la palabra "Exit", letras blancas, fondo verde . Intuyo que se refleja en mi frente. Aquí alguien no tiene sentido del humor, y el negro no es en estos momentos mi color favorito.


En el fondo soy un hortera que no ha salido del armario y por eso me viene a la cabeza el "Night Fever" de los Bee Gees siempre que veo una de esas luces. Soy un hortera fugitivo, encubierto, un hortera que apenas mueve, casi como una insinuación, el culo cada vez que ve una de esas luces.


Voy de auténtico, escucho a los Rolling con mucha trascendencia, a los "eisi disi" tocando una guitarra imaginaria mientras pongo cara de dolor de muelas, Metallica son los descendientes de Wagner. Y así voy por la vida, de tipo duro que en la intimidad del subconsciente se masturba escuchando "Stayin' Alive".


No tengo neuronas, tengo grillos. Y quieren vivir, quieren ser horteras¡¡¡¡¡¡

viernes, 2 de septiembre de 2011

Heroes


Escrita en 1977 por Brian Eno y el propio Bowie fue incluída en el disco homónimo. Pertenece a la época berlinesa del músico y retrata el amor de una pareja "a la sombra del Muro de la Vergüenza".

Sin una relevancia importante en el momento de su lanzamiento, con el tiempo se ha llegado a convertir en un clásico; no ya de la discografía de el Duque sino de la música rock.


Un temazo como pocos con una densidad musical aplastante y una letra preciosa.

Bowie en estado puro.

Historias del Savoy


José Luis Alvite

En treinta años he escrito varios miles de artículos y reportajes, entrevistas, pies de foto y simples gacetillas. El cálculo lo hago a "grosso modo" porque jamás guardé uno solo de mis trabajos. Mi vida en el periodismo fue siempre como escribir con una goma de borrar. Jamás me tentó la notoriedad. En la playa tomaba el sol debajo de la arena y en el periodismo no me habría importado escribir en un papel en llamas.

Así nos habla de si mismo Alvite en la introducción de estas historias del Savoy.Todo un caso. Carlos Herrera nos cuenta en el prólogo las dificultades que tuvieron para publicar este libro ya que no existía ningún archivo por parte del autor. Finalmente se logró gracias a Marisol Parada, sus seguidores y sus editores consiguinedo reunir esta colección de textos.

Periodista colaborador en diferentes periódicos y programas radiofónicos, José Luis Alvite nos habla de un mundo que destila novela negra; mujeres de dudosa reputación, músicos, boxeadores, periodistas de la vieja escuela, gangsters.......Y nos lo cuenta a su manera, con metáforas y aforismos para la posteridad como estas :


Toda la vida he soñado con una mujer como usted con la esperanza de no encontrarla.

Herbert Raswell no tuvo hijos en su matrimonio. "No quería testigos de tanto aburrimiento".

Querido Al: Creo que me equivoqué contigo. Rompí porque quería seguridad y ahora comparto la vida con un tipo que fríe los huevos en penicilina. Me siento como si me hubiese puesto un salvavidas para sudar segura.

La primera vez me casé por la iglesia; la segunda, por lo civil; si hay una tercera ocasión, será más realista que me case por lo penal.

Nunca fuiste como tus hermanos. Supongo que al nacer tú, la comadrona dudó si abrigarte en un serón o empaquetarte en papel de periódico.

A los tipos como yo, el exceso de luz les perjudica su mala reputación.


Todo un caso.

jueves, 1 de septiembre de 2011

El Planeta de los Simios (escena final)


Más de uno recordará el impacto que recibió en su día al ver el final de esta película mítica, en la que Charlton Heston descubre la realidad .

24 de Agosto, 00:11


Ese sonido es inconfundible, el camión de la basura; la prueba definitiva de que esto me está pasando de verdad. Nadie sueña con estas cosas, ni siquiera alucina con ellas, si acaso echamos pestes cada vez que nos impide oir el final de la película o nos provoca un gatillazo fulminante.

Joder, ¿dónde estoy?, ¿enterrado bajo una acera?, ¿en un sueño placentero de Allan Poe?, ¿en un vertedero?. Huele mal, eso seguro, el olor traspasa la tierra y se filtra por los poros de la madera - ni siquiera han barnizado la caja - impregnándolo todo de un aroma a sociedad podrida, a sociedad.

Oigo ruido de contenedores, gritos de vecinas "despotarradas" ante los equívocos silbidos de los basureros, pasos inciertos de borrachos ciertos, orines clandestinos, ladridos humanos.

Huele a mierda. Es cierto, estoy vivo.

El vizconde demediado


Italo Calvino (1923-1985) - 1952

"Había una guerra contra los turcos. El vizconde Medardo de Terralba, mi tío, cabalgaba por la llanura de Bohemia camino del campamento de los cristianos. Lo seguía un escudero llamado Curzio. Las cigüeñas volaban bajas, en blancas bandadas, cruzando el aire opaco y quieto."

Así comienza esta novela del autor italiano y que encabeza su trilogía "Nuestros antepasados", completada posteriormente con los títulos "El barón rampante" y "El caballero inexistente". 

El eje de la historia es la división del vizconde, producto de un lance en la batalla, en dos partes simétricas; una llena de maldad y otra de bondad. Narrada con un genuino sentido del humor Calvino se sirve de ambas partes para hablarnos en realidad del hombre contemporáneo (en sus propias palabras "del intelectual, para ser más exacto") y de su vida incompleta, demediada; del hombre que desarrolla una parte de si mismo y abandona la otra y que no necesariamente han de ser la bondad y la maldad.

De hecho utiliza estos conceptos como un recurso más para desarrollar su discurso y aunque sí es cierto que a lo largo del relato queda claro que una persona solamente buena puede ser tan dañina e irritante como otra llena de maldad, también lo es que el autor nos presenta a otros grupos sociales y a otros personajes que abundan y ejemplifican la idea central de la novela, el alienalismo del hombre contemporáneo.

En carta a Carlo Salinari (I libri degli altri, 7 de Agosto de 1952) el propio Italo Calvino escribe : .....En cambio, mis guiños moralizantes, por llamarlos así, apuntaban menos al vizconde que a los personajes marginales, que son los que mejor ejemplifican mi enfoque : los leprosos (esto es, los artistas decadentes), el doctor y el carpintero (la ciencia y la técnica desvinculadas de la humanidad), los hugonotes .......una imagen de toda la línea del moralismo idealista de la burguesía.