domingo, 14 de abril de 2013

el flash :: matizando el nº guía (POTENCIA)

Otro parámetro a tener en cuenta es la potencia a la que disparamos nuestro flash. En mi caso, un Lumopro 160, tengo disponible un rango que va desde plena potencia (1/1) hasta 1/64.

Cada cambio en dicha potencia supone un paso (-1EV) de pérdida de luz. Si, por ejemplo, establecemos la potencia a 1/2, perderemos un paso de luz que a su vez implica la entrada de la mitad de luz.

#1,01,11,21,41,61,822,22,52,83,23,544,55,05,66,37,1891011131416182022


Retomando la entrada anterior ( el flash :: matizando el nº guía (ZOOM) ) en la que habíamos dejado la apertura en un f/10, y fijándonos en la tabla de pasos f, para compensar en cámara la pérdida de ese paso al bajar la potencia del flash a la mitad, tendremos que abrir el diafragma un paso estableciendo una apertura de f/7.1

Y hasta aquí la manera de proceder en el cálculo de la exposición al realizar cambios de iso, zoom y potencia; todo ello basándome en el nº guía del flash.

En entradas siguientes explicaré cómo proceder al añadir modificadores a nuestro flash, tales como un paraguas difusor, softbox, grid de abeja, geles...etc.

el flash :: matizando el nº guía (ZOOM)

El zoom de nuestro flash es otro de los factores que modifican el  nº guía (NG), ya que el valor que nos da el fabricante habitualmente está establecido para la posición más tele del flash (esta posición depende de cada modelo pero 105mm es bastante usual).

El zoom del flash nos permite variar el haz de luz, siendo más estrecho en su posición tele y más ancho en su posición angular. Se entiende entonces que a igual potencia (es la misma sea cual sea la posición del zoom) la posición tele (haz estrecho) nos dará un mayor alcance que la posición angular (normalmente 24mm). Es decir, un mayor NG.

Siguiendo con la entrada anterior ( el flash :: matizando el nº guía (ISO) ) habíamos llegado a un f/18; un f/18 válido para una posición zoom de 105mm. Pero, ¿qué hacemos si queremos cubrir más la escena y establecemos el zoom en 24mm?, ¿cómo varían los pasos?.

Más o menos el paso de 105mm a 24mm es de -1.5EV, hemos perdido 1,5 pasos de luz por lo que para recuperarlos al poner el zoom de nuestro flash en 24mm tendremos que abrir el diafragma precisamente esos 1.5 pasos.

#1,01,11,21,41,61,822,22,52,83,23,544,55,05,66,37,1891011131416182022

Fijándonos en la tabla de pasos f  (tabla con pasos intermedios de 1/3) tendríamos que cambiar nuestro f/18 por un f/10 o f/11 aprox.

Tabla zoom/f-stops (fuente : pixsylated)

105mm = Baseline
80mm = -0.1EV
70mm = -0.2EV
50mm = -0.6EV
35mm = -1.0EV
28mm = -1.5EV
24mm = -1.5EV
14mm = -2.9EV

sábado, 13 de abril de 2013

el flash :: matizando el nº guía (ISO)

Como dije en la entrada anterior, el NG ( número guía) de un flash determinado viene especificado por el fabricante en las características técnicas. Pero también es cierto que dicha especificación usualmente viene indicada para ciertas condiciones, a saber :


  • Iso 100
  • Posición del zoom en tele
  • Potencia 1/1
Cualquier cambio en alguno de estos tres parámetros afectará al NG y por lo tanto al cálculo de una exposición correcta que expliqué en el flash :: nº guía

El uso de difusores también afectará al valor del NG

ISO

Lo más sencillo, pienso, es partir de la base que da el fabricante y luego ajustar el cálculo a los valores que tengamos en cámara.

Por ejemplo, supongamos que tenemos un iso 200 y un flash, que por motivos de espacio sólo lo podemos alejar 3 metros. Aplicando la fórmula simplificada tendríamos que :

F = NG  /  distancia
F =  40  /  3  = 13

Sabemos que el subir el iso de 100 a 200 supone el aumento de un paso en la sensibilidad, en nuestra cámara entraría el doble de luz. Viendo la escala de pasos F (la mayoría de las cámaras actuales manejan pasos de 1/3; los pasos enteros los he remarcado en negrita y tienen el fondo verde)

#1,01,11,21,41,61,822,22,52,83,23,544,55,05,66,37,1891011131416182022
(fuente : wikipedia)
entendemos que para compensar esa entrada doble de luz, debemos cerrar el diafrgma un paso entero y así dejar que entre la mitad de luz. Por lo tanto cerraremos el diafrgma estableciendo un f/18. Obsérvese que si partíamos de f/13, para llegar a f/18 debemos girar la rueda de nuestra cámara que modifica la apertura, tres veces. En el primer giro estaremos en f/14, en el segundo en f/16 y finalmente en f/18.

Realmente existe una fórmula exacta para calcular el NG al realizar un cambio en el iso de la cámara :

NG = NG * (√2)^n     ; n=nº pasos que aumentamos o disminuimos la sensibilidad (iso).

NG = NG * 1.4 ^n

El número guía se duplica cada vez que aumentamos dos pasos la sensibilidad. 

No obstante pienso que la manera más cómoda de realizar nuestros cálculos es como explico al principio.

el flash :: nº guía

La iluminación, junto con la exposición, tal vez sea la herramienta de expresión y creación más poderosa que tenemos. 

No iluminamos simplemente para que la cámara sea capaz de registrar correctamente  la escena, sino que iluminamos siempre con una intención, un propósito acorde con lo que se quiere transmitir. 

Básicamente consiste en decidir cuántos puntos de luz necesitamos, dónde los vamos a colocar  y qué tipo de luz utilizaremos, ¿dura?, ¿blanda?, ¿ambas?...


Mi experiencia se basa en el trabajo con flashes siguiendo la filosofía strobist, es decir, flashes sin necesidad de TTL (esto encarece el producto) en los que se gradúa la potencia y el zoom manualmente, respondiendo a razones económicas y de portabilidad.

Otra característica fundamental es su uso fuera de cámara mediante disparadores remotos.


NG - El nº guía

Se trata de la máxima distancia a la que un flash determinado es capaz de iluminar correctamente un motivo. Siendo útil este dato, más importante es su aplicación práctica a la hora de averiguar a priori cuál es la distancia más apropiada a la que colocar el flash para una apertura determinada o viceversa.

Este dato lo proporciona el fabricante en las características técnicas del modelo y es fundamental que sepamos su valor.

El nº guía se rige por la siguiente fórmula :  NG (metros) = nºf  *  distancia flash-motivo

Por ejemplo, si tenemos un NG=40 metros y queremos establecer un f/8.0 por razones como pueden ser la nitidez (todo objetivo tiene su máximo rendiminero en cierto rango de aperturas) y profundidad de campo,  tendremos que :

Distancia flash-motivo  =  NG  /  f                              Distancia flash-motivo =   40  /   8   = 5 m.

Esta será la distancia a la que colocar el flash para obtener una exposición correcta.

 Aplicando la misma fórmula podríamos obtener la apertura correcta para una distancia determinada. Por ejemplo, imaginemos que sólo disponemos de una distancia de 3 metros; la apertura que tendríamos que establecer en la lente sería :

f = NG/distancia flash-motivo                                     f = 40 / 3 = 13,33

por lo que llevaríamos la apertura hasta un f/13.0 o f/14.0

Matizando el NG

Hay varios factores que modifican este valor y que por tanto afectan a los cálculos que podamos realizar.
o    Este número el fabricante lo suele proporcionar para :
Iso 100
Posición del zoom en tele
Potencia 1/1

o    Uso de difusores.


En entradas posteriores iremos viendo en qué medida varían el nº guía y por lo tanto nuestros cálculos.

sábado, 6 de abril de 2013

Leyes Gestálticas de la percepción :: el diseño en la fotografía

Basado en el libro "El ojo del fotógrafo" (Michael Freeman) y otros.

La base del diseño es la composición, es decir, la organización de los elementos dentro del encuadre. Tanto el diseño como la fotografía tienen en común la necesidad de la composición, y aunque los objetivos puedan ser distintos en ocasiones y no compartan todos los principios, sí se puede afirmar que ambos persiguen :

- La expresión de una idea.
- Que esa idea sea asimilada por el público.

En los años 30 del siglo XX un grupo de psicólogos formaron lo que se denominó la corriente o escuela Gestalt ("forma") y que sentó las bases en psicología de la percepción. Se puede resumir su filosofía con el axioma : "El todo es mayor que la suma de sus partes", que viene a decirnos que nuestro cerebro, tendiendo siempre al mínimo gasto de energía, capta totalidades perdiendo cada parte el valor dentro del contexto al ser retirado del mismo.

Esta organización por parte del cerebro en totalidades se plasmaron en una serie de leyes denominadas "leyes de la organización perceptual" demostrando que el cerebro hace la mejor organización posible de la percepción.

En la siguiente entrada se explicarán estas leyes.

 1.- Ley de proximidad.- Los elementos se agrupan en la mente según la distancia que los separa.


En la imagen de la izquierda podemos observar cómo percibimos al grupo de personas con los brazos en alto como un todo, y separado de la persona que está descansando.

En un principio nuestro cerebro no percibirá los tres subgrupos que se muestran en la imagen de la derecha, dejando esta tarea para una posterior observación más detallada, que existen dentro de ese gran grupo, y esto es así por la distancia tan pequeña que existe entre ellos.

De la misma manera, en una tercera observación mucho más minuciosa, nos iremos fijando individualmente en cada persona de la composición.

Esta organización del encuadre facilita la lectura inmediata de la fotografía, además de proporcionar un interés extra en el observador a "obligarle" a realizar una revisión más detallada de lo que está observando.

2.- Ley de similitud .- Los elementos que son similares, por forma o contenido, tienden a agruparse.

Nuestro cerebro, con el mínimo gasto de energía por bandera, en una primera observación de esta fotografía tiende a tratar todas las tazas como un solo grupo.

Instantes después nuestra curiosidad nos llevará a fijarnos en las tazas individualmente.

La imagen anterior utilizada para ilustrar la ley de proximidad, es aplicable también aquí.



3.- Ley de cierre.- Los elementos de una composición sugieren una forma geométrica.

Vemos como se han creado dos triángulos sirviéndonos del encuadre elegido. La creación de formas mediante la elección del encuadre y de los elementos de la composición proporciona estructura a la fotografía y facilita inconscientemente al cerebro su percepción.

El triángulo, en concreto, es una de las formas de cierre más potentes.




4.- Ley de simplicidad.- La mente busca explicaciones visuales sencillas, como líneas, curvas y formas simples; simetría y equilibrio.

Una simple línea recta formada por la entrada al Centro Niemeyer de Avilés, y una semiesfera de uno de sus edificios es suficiente para que nuestro cerebro nos agradezca la ausencia de esfuerzo en la percepción de la composición.


5.- Ley de destino común.- Se asume que los elementos agrupados se mueven juntos y se comportan como una unidad.


O dicho al revés, los elementos que se desplazan en la misma dirección tienden a ser vistos como un grupo o conjunto.

En la fotografía, a pesar de la pose estática de los fotografiados se ven claramente dos grupos que aparentan formar cada uno una unidad, amén de la ley de proximidad que aquí también se hace evidente.


6.- Ley de continuación óptima.- El cerebro tiende a continuar formas y líneas más allá de sus puntos finales.

Bastante similar a la anterior, esta ley queda reflejada en la imagen de la izquierda donde nuestro cerebro trata con continuidad los ventanales del edificio así como el grupo de sillas.

En esta fotografía en concreto ambos grupos quedan cortados en el encuadre, pero de ser el caso contrario, nuestro cerebro actuaría de la misma manera prolongando ambos grupos y tratándolos a cada uno como una unidad.


7.- Ley de segregación.- Para percibir una figura, esta debe destacar de su entorno.

Existen diversas técnicas para conseguir esto. En el caso de la fotografía adjunta se jugó con el contraluz para formar una silueta que destacara claramente del fondo.

Otras técnicas serían el uso de los colores primer plano-fondo, la profundidad de campo dejando a foco el primer plano y desenfocado el fondo, o viceversa...etc.


Como siempre que hablamos de fotografía el seguimiento de estas leyes y otras depende exclusivamente de la intención del fotógrafo. El no cumplimiento de las mismas conlleva la recompensa de provocar desconcierto e interés extra en el espectador, pero también existe el riesgo de hacerla incomprensible o poco atractiva para un espectador que no entiende lo que se le está mostrando.

viernes, 29 de marzo de 2013

24 de agosto, 00:20

Han sido muchas noches de silencios ebrios, rotos por el retumbar de mis pisadas y la algarabía de la soledad. Una y otra vez perdido en el mismo camino, solo con mis pasos.

Noches de aceras mojadas en noches abandonadas; sueños secos y cortantes, gélidos como el aliento de un muerto; sueños que nunca eran. El mismo camino, noche tras noche, y el mismo destino, la soledad.

Hora de la muerte : al amanecer de cualquier día.

La situación sigue siendo la misma. Mientras sigo mi camino hacia la putrefacción, otros siguen el suyo, un puro carnaval desde la placenta. Ya sé que la justicia es ciega, pero ciega de cojones.

martes, 12 de marzo de 2013

Incógnito :: las vidas secretas del cerebro

David Eagleman - Ed. Anagrama . Colección Argumentos 2013


David Eagleman es un neurocientífico del Baylor College of Medicine en el cual trabaja como director del Laboratorio de Percepción y Acción y autor de diferentes publicaciones en las revistas más prestigiosas del sector.

Con un lenguaje alejado del argot científico con fines divulgativos, "Incógnito" es un libro sorprendente en el que se nos explica algunos aspectos de lo que se considera como uno de los mayores misterios actuales, nuestro cerebro.

La mayoría de nosotros pensamos que como personas libres que somos, tomamos nuestras propias decisiones plenamente conscientes de las mismas. este libro, entre otras muchas cuestiones, demuestra lo equivocado de dicha afirmación y plantea el hecho de muchas de esas decisiones se toman de manera automática en el subconsciente mucho antes de que lo haga nuestra conciencia , por lo que el libre albedrío se muestra cuestionado.

Nos habla de los "procesos zombies", de la capacidad de nuestro cerebro de crear nuevos "programas" con tareas muy concretas; programas que pueden, y deben, entrar en conflicto entre ellos a la hora de ofrecer una solución mediante el debate interno....y todo ello sucede sin que seamos conscientes de ello¡¡¡¡¡. Y es que descubrimos con su lectura que la conciencia es en realidad una parte minúscula de nuestros procesos mentales, que es lenta y provoca errores cuando interfiere en los procesos automatizados.

Resulta de especial interés el capítulo dedicado a la responsabilidad de nuestros actos, describiendo de manera muy clarificadora cómo la exoneración de la misma ha ido evolucionando a medida que la ciencia ha ido conociendo más de nuestro comportamiento gracias a los descubrimientos conseguidos sobre el cerebro.

"Incógnito" es por lo tanto un libro muy recomendable, de fácil lectura y comprensión, y sobretodo sorprendente.